jueves, 3 de mayo de 2012

Repensar la educación: el PLE y el MOOC

Nunca he tenido estudiantes. Ni siquiera soy profesor. Siempre me ha tocado ver las TIC y la educación como un proyecto que, al cabo de un año de trabajo, debe dar como resultado un cantidad definida de productos (animaciones, video, audios, etc.) que va a ser puesto en venta. La mayor parte de este material debía responder a las exigencias de la lectura de un número determinado de editores de la currícula propuesta por el Minedu. Eventualmente, fui percatándome de que estábamos trabajando con herramientas tecnológicas que abrían un mundo de posibilidades, pero que el producto se concentraba casi exclusivamente en proponer la misma metodología. No he sentido hasta ahora que la implementación tecnológica en la educación funcione.

Aplicar la tecnología en la educación no significa tener una sala de innovación tecnológica en cada colegio; tampoco significa que todos los alumnos utilicen libros digitales llenos de recursos multimedia. Si habláramos del soporte mediante el que se presenta un recurso educativo, la implementación tecnológica hubiera podido comenzar, por ejemplo, con los programas de televisión que emitía el canal del Estado en las épocas de las huelgas de maestros. Esta implementación, creemos, debe basarse en una forma de integrar la tecnología al sistema educativo: que no sea un elemento opcional, sino que se trate de un eslabón irreemplazable. Por esta razón, conviene repensar la manera como se trabaja la educación. Ya no es válido indicar qué modo de trabajo es mejor, si probablemente a un alumno le acomoda otra forma de trabajar. Ya no es válido tampoco que un recurso educativo se limite a exponer un solo punto de vista y a corregir la respuesta de los alumnos, cuándo se tiene la opción de exponer varias ópticas y las respuestas no necesariamente van a ser correctas o incorrectas.

El PLE y el MOOC son conceptos que marcan la pauta de lo planteado en los párrafos anteriores. Pienso que se requiere de mayor responsabilidad para trabajar con ellos; después de todo, esta se debe encontrar en cada uno de los actores del proceso de aprendizaje y no solo en el profesor. No obstante, validar el entorno personal de aprendizaje (PLE) de cada alumno y profesor permite un aprendizaje basado en ordenamientos diferentes del conocimiento, apoyados en diferentes herramientas y analizados desde diferentes ángulos. Esto, ya está dicho, va en contra de "la única manera de exponer un tema" y "la única respuesta correcta". Esto plantea repensar la formulación y el uso de las herramientas tecnológicas.



El trabajo con los MOOC también sustenta el replanteo del sistema educativo. Para mí, se apoyan en los PLE de cada participante y es a partir de esa diversidad y del diálogo que se establece que se genera resultados eficientes de aprendizaje (entendiendo "aprendizaje", una vez más, como conocer las diferentes aristas de un tema y no descubrir "la única respuesta"). ¿Cómo la posibilidad de contar con MOOC abre (o amplía) el aprendizaje? Propiciando la exposición de los educandos a otros caminos igual de válidos, brindándoles la posibilidad de diálogo y generando redes que permitan una retroalimentación.



Creo que PLE y MOOC plantean el conocimiento como la medida en la que nos "empapamos" de un tema y generamos conceptos personales a partir de la diversidad y el diálogo. Creo que PLE y MOOC van en sentido opuesto a aceptar verdades universales.

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